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Un nuevo Comienzo para el Alma

Aug 25, 2024

3 min read

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Dejar atrás una carrera o un oficio que ha sido el eje central de nuestra vida durante años puede generar incertidumbre o incluso miedo. Lo que parecía tan 'sabroso' desde la distancia puede resultar un desafío cuando finalmente se llega a esta etapa de la vida.

Quien te escribe ya lleva algunos años disfrutando del retiro, y al mismo tiempo reinventándose y aprovechando esta etapa para el crecimiento personal y la renovación espiritual. Para mí, ha sido como abrir un nuevo capítulo, permitiéndome acceder a nuevas experiencias que aportan propósito y significado a mi día a día, enriqueciendo mi alma. Por eso, con la autoridad que me da estar viviendo el retiro, y con las herramientas adquiridas en la formación que seguí para certificarme como Coach de Vida, voy a compartir contigo algunos aspectos que ya he evidenciado y que me han hecho disfrutar aún más de esta nueva aventura.

Al dejar atrás mi vida corporativa, me he enfocado en simplificar mi día a día, deshaciéndome de artículos que ya no necesito y redecorando espacios con una nueva orientación en su uso. Me he centrado en darle valor a cada cosa, por pequeña que sea, que aporte algo interesante, especial y espiritual a mi vida. He podido evidenciar que, al desprenderme de “necesidades”, a menudo superfluas, he logrado abrir espacio en mi hogar y en mi vida para agradecer, reflexionar y respirar.

En mis tiempos de trabajo corporativo, dedicaba poco tiempo a priorizar y organizar; los días pasaban y yo seguía acumulando. Todo eso, ahora, en mi nueva aventura, me causaba ruido y estrés. Al desprendernos de lo superfluo, encontramos espacio para la gratitud y la paz interior. Este es un tiempo para reflexionar y valorar las pequeñas cosas que antes podían pasar desapercibidas. En lugar de verlo como una renuncia, podemos ver el retiro como una oportunidad para vivir de manera más consciente y plena, libres de las cargas innecesarias que el mundo moderno a menudo nos impone.

Algo que he notado es que los días parecen más largos al pasar al retiro, lo cual es natural al volverse nuestro ritmo de vida más tranquilo y relajado. Ahora eres tú, y solo tú, quien decide los horarios y asigna la duración a cada tarea o meta planteada. Lo importante es precisamente sacarles provecho y productividad a tus días, ya sea para enriquecerte espiritual y profesionalmente, emprender un nuevo proyecto, comenzar una nueva afición o hobby, o cultivar tus relaciones con seres queridos y amistades.

Ciertamente, los cambios generan incertidumbre y, en algunos casos, angustia, y aceptar que no podemos controlarlo todo es una de las lecciones más valiosas que aprendemos en esta etapa de la vida.  Aceptar significa no aferrarnos a lo que fue, a rutinas u obligaciones pasadas, para poder darle paso a nuevos retos y desafíos. Nos toca ahora competir con nosotros mismos, motivarnos, o hacerlo en equipo con nuevos socios en un emprendimiento. Toca ser auténticos, agradeciendo lo vivido y abrazando en paz esta nueva etapa, que en Renacer catalogamos como una Nueva Aventura en nuestras vidas.

El retiro es una etapa para descubrir quiénes somos más allá de nuestros logros profesionales, conectándonos con nuestro ser más profundo. Es un tiempo de gran crecimiento espiritual, donde apreciamos el momento presente con gratitud y con la sabiduría que solo la experiencia puede brindar. Veamos el retiro como un nuevo comienzo, una oportunidad para seguir creando y amando.

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